¿Cómo vivir las responsabilidades felizmente?

Este artículo pretende plasmar la realidad vital de personas que están muy ocupadas en la vida,  ya que su rutina lleva una cantidad de tareas amplia, y exponer cómo nos afecta esto emocionalmente. En este artículo también se ofrecerán herramientas para cuidarse y gestionar mejor las responsabilidades y la rutina.
Estamos de vuelta a la rutina, cada cual inmersa en su realidad y responsabilizándose de esas tareas que ha elegido. Posiblemente al leer “que ha elegido” suene un interrogante ¿Qué he elegido? Movido por sensaciones más o menos cómodas, más o menos satisfactorias, dependiendo de la sobrecarga personal y de la vivencia con la cantidad de responsabilidades que asumimos.
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Analicemos este principio de elección, todas las responsabilidades que están en nuestras vidas, incluidas las que nos cargan, son elegidas. Quizás en la elección vimos que era la única opción o quizás lo elegimos pensando en otra persona… no importa tanto como fue esa elección sino lo libre y feliz que te sientes con ella.
Todas las elecciones pueden cambiar ya que, cada momento trae unas necesidades y en ocasiones son caducas. Por ello, es interesante darnos la libertad de flexibilizar y cambiar aquello que no está sirviendo o ayudando.
Te invito a que te plantees, cómo puedo cambiar esta responsabilidad adaptándola a mi vida de una manera más cómoda y tranquila? Coge libreta y bolígrafo para fomentar la posibilidad de que aparezcan opciones. Aunque ahora no las veas es importante darle tiempo a la creatividad ya que, es una herramienta muy útil para salir del estado en el que estas y llevarte a un lugar de mayor felicidad.
Es común que las personas que viven con más responsabilidades sean reconocidas como personas organizadas, con amplia capacidad de gestión, seguras de sí mismas y con mucha claridad. Y por ello, las personas tienden a pedir ayuda y apoyarse en ellas ya que, inspiran confianza y eficacia. Lo cual en ocasiones hace que aumenten las responsabilidades y debido a que las responsabilidades se viven con un alto el nivel de compromiso, podemos vernos envueltas en una realidad estresante y llena de cargas. ¿Te resuena esto?
Si lo escrito anteriormente encaja contigo, a continuación te propongo algunas claves que te ayudaran a salir de este ciclo de exigencia y malestar:
Es interesante permitirte dejar cosas incompletas, descansar con la idea de “no haber acabado todo lo que te proponías” o “no haber llegado a todo” ya que, si analizamos tu realidad seguramente sea difícil llegar a todo y además, a veces que se resuelvan las cosas no depende exclusivamente de ti. No sentir culpa por las cosas que se quedan inconclusas es una de las claves.
Otra de las claves es reducir el nivel de exigencia contigo. Pedir ayuda o apoyo en determinadas tareas no significa no ser capaz sino utilizar recursos y personas que están a tu alrededor es parte de resolver las cosas de una manera eficiente. Es importante que valores lo que haces y ofreces. Esto también facilita que seas capaz de valorar a las personas que te rodean.
Y por último, permítete el descanso. No corras, déjate descansar física y mentalmente ya que, esto te ayudara a disfrutar de la vida y ser más creativa con tus ideas y propósitos ya que, les das espacio y tiempo.
¿Te gustaría vivir felizmente tus responsabilidades? ¿Quieres reducir tu tensión corporal? ¿Buscas organizarte sin estrés y vivir más libre?
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Feliz día, Carmen Pérez.

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