¿Cómo cuidar tu niña interior?

El concepto niña interior ya es superconocido en el argot emocional y terapéutico pero a veces, al preguntaros: ¿Sabes a qué me refiero con niña interior? Muchas me respondéis: «Suena bonito pero no sé muy bien». Así que, más allá de si suena bonito, que así es, hoy quiero explicarte a que nos referimos o al menos, a que me refiero yo, cuando os hablo de niña interior y además, voy a aprovechar este espacio para darte algunas ideas de como cuidar tu niña interior.

Cuando hablo de niña interior hablo de una parte tuya asociada a la diversión, las juego, a la autenticidad y al dejarte estar, ser y abrazar en tu día a día. Para hacerlo más visual: Imagínate que en tu día a día vas cogida de la mano de una niña. ¿Cómo te sentirías? ¿Cómo la acompañarías desde la adulta? Pues esta es la idea, la idea es entender e integrar que cuando nos vivimos teniendo presente a nuestra niña somos más capaces de dejarnos ser y sentir, de sentirnos libres, de jugar, de explorar y sobretodo, de disfrutar la vida con esa amplitud y emoción que lo haría tu niña.

Y tú, ¿Sientes que te acompaña tu niña felizmente? ¿la sientes lejos? ¿la sientes triste? Si no has hecho antes un trabajo emocional con la niña interior es habitual que la sientas lejos o triste porque no se siente con la suficiente libertad para ser ella misma ya que, es posible que estés más en el «lo que tiene que ser, lo que debo hacer» que en el disfrutar. Obviamente, no podemos deshacernos de nuestras obligaciones ni siquiera es la idea, la idea es que la niña nos ayude a disfrutar en el hacer de nuestro día a día.

 

El trabajo con la niña nos permite observar la niña que fuimos, como nos sentimos en esa etapa, y crear un vínculo amoroso y sano con ella donde nosotras desde la adulta podemos acompañarla a que explore, cree y se divierta en la vida sin dejar de cuidarla. Tener presente a la niña es super revelador a la hora de crear ya que, la parte creativa tiene mucho que ver con esta parte nuestra.

Así que, hoy voy a compartirte algunas ideas o tips para cuidar de tu niña y disfrutar de tu día a día sin tanta presión o estrés:

  1. Algo que no le gusta nada a la niña es la exigencia porque no se siente libre para ser ni improvisar. Así que, el primer tip que te comparto es que sueltes exigencia contigo misma. ¿Cómo? Permitiéndote relativizar en las tareas, ajustando las tareas a tu horario sin pasarte de carga, observándote cuando estás cansada y dándote un descanso…
  2. Otro aspecto donde la niña no se siente cómoda es en la rigidez, la perfección y no darte el permiso a equivocarte. Este aspecto es importante porque si cada vez que nos equivocamos nos juzgamos y machacamos a nosotras mismas va a ser difícil que la niña se sienta libre para ser ella misma.
  3. Despéjate, busca espacios para ir a la montaña, hacer cosas con las manos (por ejemplo: amasar), ensuciarte, reírte, bailar… Cosas que sean divertidas y que no tengan un fin productivo sino solo por diversión.
  4. Dejarte ser sin más, improvisando y explorando esta parte más autentica de ti. Es posible que en esta parte encuentres resistencia y bloqueo, ahí justo es donde se está abriendo el miedo y ahí es justo donde podemos encontrar el punto que está impidiendo que nuestra niña interior se sienta feliz y libre.

Deseo estos tips te sirvan para explorar tu niña interior. Si necesitar apoyo con el último tip, contacta conmigo y trabajamos juntas.

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Un abrazo, Carmen Pérez

 

 

 

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