Kit de supervivencia navideña

Las navidades son una época especialmente intensa y para muchas nos puede resultar estresante por la cantidad de estímulos y la cantidad de quedadas y compromisos con familiares y amistades. He de confesarte que no soy especialmente fan de la navidad, de pequeña sí me hacía mucha ilusión pero de mayor me he reconciliado con esta celebración después de haber hecho un trabajo emocional con todos los introyectos familiares que me acompañaban.

Antes de compartirte algunos tips que te ayudará a vivir las navidades de una manera más pausada y cómoda, quiero contarte que los dos factores principales que hacen que las navidades puedan llegar a ser horribles. El primero es el ritmo acelerado, desde que empieza diciembre todo va mas rápido, se encienden un montón de luces en las calles, el transporte publico y las calles siempre llenísimas, todo el mundo corriendo… Y esto a las que no nos gustan las navidades o no nos conectamos mucho con los regalos y el concepto consumista de las fiesta nos genera más estrés y menos ganas de Navidades.

Y el segundo, es la «obligación» de estar en las celebraciones navideñas incluso en ocasiones, la «obligación» de organizar esas cenas y comidas, comprar, cocinar… Y necesariamente en ese momento, esos días. ¿Te pasa esto? A mí también me pasaba y en estos últimos años he aprendido a gestionarlo de otra forma llegando a reconciliarme con las navidades.

Y he decidido compartir contigo algunas ideas para que estas Navidades sean más amorosas y agradables contigo misma. Aquí te dejo mi selección de tips:

  1. Busca tus espacios de silencios. Es habitual ir enlazando encuentros, por la mañana un plan, por la tarde otro y a la noche otro. Si te pasa esto porque mucha gente vive fuera y quieres verles, te recomiendo que entre encuentro y encuentro busques un espacio para estar tranquila, cómoda y en silencio.
  2. Obsérvate y flexibiliza atendiendo a lo que necesites. Si te sientes cansada date el permiso, escucha lo que necesitas y trata de gestionar esos encuentros desde lo que sientes y necesitas.
  3. Póntelo fácil. Si te encargas de organizar no te fuerces a hacer más o a ponértelo difícil. Busca la manera sencilla y tuya para ponértelo facil, lo vas a disfrutar más.
  4. No te fuerces a hablar con quien no te apetezca. En las familias hay personas con las que sientes más afinidad o menos, con quien te sientes más o menos cómoda. Mi invitación es que te des el permiso a hablar más o menos según te sientas.
  5. Suelta todo y busca la manera de relajarte, música, respiraciones, ducha y demás rituales de autocuidado conscientes.
  6. Este último tip es el más profundo y esencial. Muchas veces después de estos encuentros nos sentimos emocionalmente agotadas, tristes o enfadadas por las conversaciones que se han dado y por lo que ha resonado dentro. Si te ha pasado esto alguna vez, mi invitación es a revisar y trabajar que puntos se han tocado de ti, que se está removiendo dentro. Identificar que está pasando, que te molesta, que te duele es clave para poder hacernos cargo y trabajar con nosotras mismas. Aunque el foco venga de fuera, aunque sea algo que alguien te ha dicho, hecho… Está removiendo algo dentro y ese algo es revisable, trabajarlo te permitirá sentirte más cómoda contigo, vivir el próximo encuentro de una manera diferente o decidir que hacer para no volver a vivir esa situación. Para que todo este proceso sea auténtico y real, el cambio necesita ser revisado desde la emoción. Trabajar en este punto es justo lo que más me ha ayudado a reconciliarme con las navidades y los encuentro familiares, no solo a mí, también a las mujeres que he acompañado. Y para esto, como digo siempre, necesitamos alguien que nos acompañe. Así que, si quieres trabajar en tu confianza y sanar todo lo que te duele del clan, te animo a contactarme.

¿Quieres que te acompañe? Solicita una sesión de descubrimiento conmigo: https://cuerpoemociones.com/servicios/reconectarte/

Un abrazo, Carmen Pérez

 

Deja un comentario