¿Por qué siento que el trabajo emocional es una herramienta de autodefensa feminista?

Vivo el  trabajo emocional como una herramienta de autocuidado y bienestar personal porque cuando nos permitimos atravesar aquello que nos bloquea y nos limita estamos dándonos espacio y observándonos con la intención de sentirnos más libres y felices con nosotras mismas. Y además de esto, que si me lees y me sigues ya lo conoces, siento que el trabajo emocional es una herramienta más de autodefensa feminista y en este artículo voy a tratar de comentarte los porqués que siento más importantes.

Antes de avanzar quiero compartirte que no me siento identificada con el mensaje común en el mundo terapéutico y espiritual de que «si vives una agresión, violencia… es porque la has atraído a tu vida y toda la responsabilidad es tuya». Quiero puntualizar esto porque es habitual cuando sale un caso de agresión, violencia o muerte que algunas personas utilicen este discurso, me parece casposo, patriarcal y no me identifica.

El mensaje que me identifica es tratar de acompañaros a recuperar los cuidados propios, a ser consciente, ofrecerte herramientas que permitan protegerte y sentirte más empoderada contigo misma. Por varios motivos, porque no nos enseñaron a cuidarnos y siento que esto nos ayuda a darnos el valor y colocarnos en el lugar que merecemos. Y porque no es responsabilidad nuestra los actos, pensamientos y emociones de otras personas. Esto último puede resultar obvio pero lo comento para dejar de sentir culpa y dejar de sostener actitudes violentas que no nos merecemos vivir.

Os cuento los porqués más destacados:

  1. Porque el trabajo emocional nos permite dejar de sostener relaciones de poder que no son amorosas ni nos ayudan a cuidarnos. Es habitual sentir vergüenza y culpa al vivir en relaciones de poder que además acabamos sosteniendo. Te comento esto para que no te sientas sola ni la única en esto y si sientes culpa aprovecho para comentarte que nadie te enseñó a cuidarte y si no sabemos no podemos hacerlo de una manera diferente. El trabajo emocional te permite colocarte en ese lugar de autocuidado y dejar de dar permiso y sostener esas relaciones de poder insanas.
  2. Porque el trabajo emocional nos permite sacar la rabia y la fuerza. En muchas ocasiones sentimos la rabia muy escondida y ni siquiera la localizamos. La rabia es una emoción imprescindible en la autodefensa, es necesario tenerla presente y usarla para la autoprotección. La rabia nos permite tomar distancia, accionar y poner los límites que necesitamos.
  3. Porque el trabajo emocional nos trae de nuevo la confianza y la intuición. Es importantísimo confiar en nosotras mismas, escuchar y atender a lo que sentimos ya que, es una herramienta super potente que está dentro de nosotras y nos avisa de lo que pueda suceder.
  4. Y por último, porque el trabajo emocional nos ofrece el autocuidado, nos ayuda a dejar de buscar el valorarnos desde fuera, desde la mirada externa, y valorarnos más allá de lo que hacemos y ofrecemos. El trabajo emocional nos permite validarnos por ser y estar, sin necesitar mostrar nada ni hacer nada para darnos valor.

Estos son los porqué principales que he encontrado en base a la experiencia personal y profesional, que me voy encontrando en el acompañamiento y trabajo con mujeres. Que el trabajo emocional sea una herramienta de autodefensa feminista no quita la posibilidad de que nos sufrir una agresión, porque no depende de nosotras ni es responsabilidad nuestra y aún siendo doloroso, a cualquiera nos puede pasar.

Deseando te sirva este artículo, si te apetece deja tu comentario.

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Con amor a todas,

Un abrazo, Carmen Pérez

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