«Las experiencias intensas nos ayudan a vivir de una manera más esencial»

«Las experiencias intensas que nos ocurren en la vida: la enfermedad, la muerte de un familiar, la maternidad, una relación de pareja tormentosa… nos ayudan a vivir de una manera más esencial» ¿Qué piensas cuando escuchas esta frase? ¿Qué sientes? A mí me resuena totalmente y en este artículo quiero explicarte un poquito mejor los detalles de esta frase.

Es importante para mí aclarar que esto no significa que «las desgracias sean positivas» o frases que podemos escuchar en el mundo terapéutico como «tú lo estabas proyectando» porque para mí ni todo lo proyectamos ni todo lo merecemos para aprender. Lo que trato de compartir y exponer en esta frase es que hay situaciones en la vida «intensas, jodidas, duras…» (llámalas como quieras) y que cuando nos llegan, las vivimos  y muchas veces en esos procesos aprendemos mucho de la vida. ¿Te ha pasado? A mí sí y a muchas de las mujeres que acompaño también.

Quiero contarte porque siento esta frase de una manera tan profunda. Cuando hay una experiencia intensa en la vida la atención está centrada en lo relevante, lo realmente importante. El hecho de vernos a nosotras mismas en esa situación, rompiéndonos, tropezando, levantándonos… y sobretodo, sobreviviendo nos hace ubicarnos en otro lugar a lo largo del proceso y al final porque cuando el proceso acaba ya no somos la misma, toda esa mochila de aprendizajes de nosotras mismas, de la vida, del valor de la vida nos acompaña y en muchas ocasiones nos permite cuidarnos y cuidar desde un lugar más auténtico, real y esencial.

Las situaciones intensas mueven y cuando las vivimos desde la conciencia y desde el amor incondicional nos permiten darle valor a la vida, tener presente el estar, la presencia, la emoción, el disfrute… tenerte presente a ti mismx y tener presente las relaciones.

El proceso de redescubrimiento después de una experiencia intensa puede ser intenso, para mi lo fue, ser consciente de todo el postureo emocional me impactó. Sin embargo, a medio plazo ha sido un aprendizaje brutal porque me ha permitido vincularte desde un lugar más sano y elegir a quien acercarte sintiendo que  puede ofrecer algo real, un amor incondicional verdadero. A mí esto me ha ayudado mucho a juzgar menos a las personas, a empatizar, a machacar menos y la ver a las personas desde un lugar de comprensión emocional profunda. Me ayuda en mi día a día personal y profesional a verme, sentirme, dejarme estar y cuidarme.

Y tú, ¿Cómo sientes esto que te comento? Puedes dejar tu comentario.

Un abrazo, Carmen Pérez

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