Sexualidad y salud emocional

Buenos días, en el artículo de hoy quiero hablarte de sexualidad y salud emocional. Este es un tema que aparece frecuentemente en las sesiones individuales y ¿Sabes por qué? Porque nuestra sexualidad y nuestro organo sexual están bastante olvidados desde la perspectiva emocional y es por esto, que hoy he decidido reflexionar y compartir contigo mis conocimientos y perspectiva al respecto.

Empecemos, a nivel emocional y energético nuestro órgano sexual está relacionada con el placer y con la rabia. Sí, así como lo lees! La sexualidad es nuestra parte de goce, de disfrute, de expansión en la vida y a la vez nuestra parte de fuerza por esto la relación con la rabia porque ambas partes son instintivas y si pensamos un poco, tanto el placer como la rabia nunca salen de la mente sino de algo más profundo y autentico que viene de dentro, EL INSTINTO.

El placer y la rabia pueden ser dos polos no como opuestos sino como dos partes nuestras que se complementan. En occidente estamos muy acostumbras a hablar de los polo como contrarios pero la realidad es que un polo sin el otro nunca puede representar de una manera completa lo que somos y sentimos.

Dicho esto, quiero explicarte que función y que acción nos mueve la rabia y el placer cuando están instauradas en nosotras. La primera, el placer es más conocida y habitual: nos mueve a disfrutar, a compartirnos, a tocar… Y la rabia nos mueve a marcar nuestro espacio, a poner límites muy claros, a vigilar que no entre ni pase nada que nos dañe… ¿Cómo funciona esto a nivel sexual? Cuando vivimos una relación o encuentro espontáneo en el que hemos sentido que se sobrepasan limites o que ha pasado algo que no queríamos a nivel corporal, energético y emocional seguramente se instalará la rabia, es posible que el enfado y en ese momento podremos sentir presión, tensión o dolor zona sexual.

 

¿Qué sucede cuando estamos desconectadas de nuestras sensaciones o no prestamos mucha atención a ellas? Que esa rabia está presente en las relaciones y encuentros sexuales por tanto ya no estamos compartiendo desde el placer, ya no estamos dando espacio y tiempo a gestionar esa rabia para dejar surgir el placer y por supuesto, ya no estamos escuchando ni atendiendo lo que necesitamos en ese momento. El cuerpo expresa lo que siente y es posible que se vaya creando un cumulo de sensaciones que acaben convirtiéndose en «no me apetece tener relaciones sexuales» «me duele cada vez que me tocan»… Estas frases son bastante comunes en momentos en los que hemos tenido mucha actividad sexual y estamos de parada o en momentos después a cerrar una relación. Normalmente surge la preocupación pero créeme, lo que le pasa al cuerpo es que necesita que le demos tiempo y esas emociones necesitan observarse y revisarse desde el amor y el autocuidado.

Siempre digo que esto es trabajable porque lo es, y que necesita su tiempo y ser visto. Desde el acompañamiento emocional vamos explorando y revisando cada una de las emociones y sensaciones que han sido retenidas y sostenidas, es como ir tirando de un hilo hasta conseguir conectar con tu verdadera esencia y limpiar el espacio sexual. El hilo conductor de este trabajo es conectar con ambas emociones: La rabia y el placer e ir revisando a la vez aquellas creencias limitantes, juicios y miedos que nos impiden conectar con ambas. Para unas es más fácil conectar con el placer, para otras con la rabia y en ambos casos, hay una historia detrás que sostiene que esa sensación es negativa, que me va a a dañar o no me va a ayudar.

Antes de acabar este artículo quiero compartirte algunos tips o ideas para que puedas empezar a trabajar este tema:

  1. Localiza lo que siente el cuerpo, identifica que está pasando en ese momento.
  2. No fuerces, date un tiempo de descanso y reposo dándote el permiso de estar contigo y dejándote estar en ese descubrir lo que sucede.
  3. Haz movimientos pélvicos que permitan activar la zona desde la escucha y el cuidado, sin forzar.
  4. Toma decisiones en relación a lo que estás sintiendo e identificando que sucede en la zona sexual.
  5. Si todo esto no es suficiente, busca acompañamiento para acoger y trabajar este tema a nivel emocional. La sexualidad y las emociones está muy vinculadas y hay infinidad de historias familiares, personales y transgeneracionales ligadas a la sexualidad.

Si buscas acompañamiento juntas podemos revisar este tema de una manera personalizada averiguando que sucede para dejarte sentir y vivir con facilidad tu sexualidad.

Un saludo, Carmen Pérez

 

 

 

 

 

 

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