El conflicto y la resistencia en el vínculo educativo

Hoy quiero hablarte de algo que nos ocupa bastante tiempo y energía, interna y externamente, el conflicto en el vínculo educativo. Cada una/o resolvemos esto como sabemos y podemos. En muchas ocasiones, el conflicto es la manera que mejor conocemos para expresar lo que sentimos, muchas veces no sabemos o no conocemos otras formas de gestionarlo sin echar la culpa o poner responsabilidades fuera. Por esto se genera el conflicto en el vínculo educativo, porque acabamos sintiendo que la persona que nos acompaña es la responsable o culpable de lo que nos sucede, es la que nos limita, la que impide…

¿El conflicto o la resistencia se genera porque la persona profesional no lo hace bien? A mí me gusta decir que: «el vínculo es el espacio compartido entre dos, es el punto de encuentro entre lo que ambas partes ofrecen». Con esto quiero decir, que el conflicto o la resistencia se crean porque una parte no está ofreciendo algo que necesita la otra. Esto no significa que el conflicto sea responsabilidad del profesional sino que no es posible aceptar lo que sucede o para aceptarlo necesitamos generar el conflicto, esto implica a ambas partes.

A continuación te cuento con más detalle cual es nuestra parte y cual es la parte que corresponde a la persona acompañada. 

¿Quién genera el conflicto? ¿Para qué? El conflicto se genera cuando una parte necesita algo y la otra no puede ofrecerlo. Este algo aunque parezca material está muy vinculado a lo emocional, a la carencia emocional. Cuanto menos carencia emocional hay, menos conflicto necesitamos gestionar. La carencia emocional no solo mantiene relación con la historia de la persona que acompañamos sino con nuestra historia personal porque esto determina el propio vínculo educativo, esto influye en lo que estamos dispuestos/as a aportar al espacio común.

Por tanto, ¿Qué corresponde al profesional en el vínculo? Yo entiendo que en el vínculo socioeducativo los/as profesionales somo quienes contenemos y sostenemos lo que sucede emocionalmente. Por tanto, nos corresponde a nosotros/as revisar lo que ha sucedido y buscar la manera de gestionar el conflicto para que se resuelva de una manera educativa. Esto no significa que toda la responsabilidad del conflicto sea nuestra sino que tenemos un rol en el vínculo que nos corresponde asumir. Esto puede parecer muy obvio pero coger el rol porque «es lo que me toca» no significa asumirlo. Asumirlo es aceptarlo con el todo, aún con el conflicto y la resistencia. 

La tendencia natural cuando surge el conflicto es enfadarnos y en ocasiones, hasta entrar en lucha con la persona que acompañamos. Sin embargo, yo te planteo algo diferente, no que dejes de enfadarte pero si que dejes la lucha a un lado para revisar lo que sucede. ¿Cómo se hace esto? A continuación te planteo algunos tips o ideas para gestionar conscientemente esta situación:

  • Es importante y necesario que seas consciente de lo que te está pasando con el conflicto. ¿Qué estoy sintiendo? ¿Cómo me afecta esto?
  • Localizar lo que nos está pasando y como nos afecta internamente permite diferenciar lo que es mío de lo que le corresponde a la persona acompañada.
  • Busca la manera de gestionar el conflicto entendiendo la emoción, aunque no puedas hacer nada diferente o no puedas darle lo que necesita para resolver el conflicto. Cuando estamos conectando con la emoción estamos empatizando, eso se siente y genera vínculo.
  • Una vez haya bajado la intensidad del conflicto trata de ver que ha pasado ¿Podría haberle ofrecido lo que necesita sin conflicto? Si no podría ofrecérselo, ¿Puede acompañarle entendiendo su frustración? Esto nos ubica mucho a la hora de hablar del conflicto con la persona.
  • Darte cuenta de tus resistencias propias, de lo que te supera incluso de lo que no puedes acompañar es el primer paso del acompañamiento consciente.

¿Cuales son los siguientes pasos? Conocer las resistencias propias que atraviesan la intervención, que «huesos duros» estamos tocando de nuestra historia que nos impiden empatizar con esa emoción, conocer como acompañar y dejar expresar la emoción sosteniendo sin cargarnos, conocer como cuidarte en el acompañamiento y ver de una manera integral lo que le sucede a la persona. Todo esto es lo que puede trabajar desde la técnica del acompañamiento consciente.

Deseando te sea útil.

Un saludo, Carmen Pérez.

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