La aceptación en el vínculo educativo

Hablamos frecuentemente de aceptar a la persona con lo que viene, lo que trae, es y siente pero esto, ¿Es tan sencillo? ¿La aceptación surge así sin más por ser profesionales educativos o es un proceso? ¿Venimos de casa con esta habilidad o es algo a revisar? Todas estas y algunas preguntas más me he hecho en alguna ocasión cuando «la he cagado con alguien» o me he dado cuenta de que aceptar a la persona con todo no siempre es posible ni sencillo.

Aceptar no implica dejar de poner límites. aceptar es acoger, entender, empatizar y acompañar aún siendo diferente a lo que somos, haríamos o decidiríamos. Es acoger, estar y acompañar sin proyectar nuestra historia en la persona y a la vez, decidiendo cuanto puedo y quiero estar en esto. Aceptar no implica no poner límites ni dejar de poner delante sino hacerlo desde un lugar de tranquilidad y acogimiento de la persona con lo que es y trae, acogiendo el momento en el que está.

¿Te ha pasado? ¿Alguna vez te has hecho alguna de estas preguntas, tal vez todas ellas? Hoy te cuento mis percepciones respecto a la aceptación en el vínculo y te comparto claves para favorecer la aceptación en el vínculo educativo.

Lo primero que me sale al escribir este artículo es esa presión en el pecho que me recuerda que la aceptación no es tan posible ni tan auténtica cuando no hay una aceptación propia y esto, es un recorrido. Quiero compartir contigo esta idea porque cuando todavía no somos conscientes de esto, cuando no vemos que la aceptación es un proceso, tendemos a culparnos por no haberlo hecho bien o no haber sabido acompañar a la persona en ese momento.

Quiero compartir contigo que ese sentimiento de culpa incluso puede permitir darnos cuenta y crear cambio, normalmente lo permite pero para ello necesitamos estar dándonos el permiso a aprender de la culpa ¿Qué complicado verdad? Sí, la culpa no es mala en sí, solo nos recuerda lo que hacemos que no está en sintonía con nosotras/os mismas/os y que por tanto, no encaja con lo que queremos ser. Por esto, escuchar y atender la información de la culpa nos permite revisar otras maneras de hacer y ser acercándonos a lo que originariamente o esencialmente eramos y fue condicionado, aquí está el origen que permite o no aceptar a las personas con lo que trae, en aceptarnos a nosotras/os con todo lo que traemos, incluso los condicionamientos.

Darnos cuenta es el primer paso para acercarnos a la aceptación de nosotras/os mismas/os y por tanto, a la aceptación de las personas que acompañamos pero ¿Una vez nos hemos dado cuenta de esto ya está? Para nada, no está por 2 cuestiones principales:

  1. Porque el proceso de aceptación va a permanecer a lo largo de nuestras vidas (este aspecto también implica aceptación, el aprendizaje emocional es vital y nos vamos a seguir equivocando y aprendiendo).
  2. Porque, una cosa es darnos cuenta y otra es integrar el aprendizaje y para esto necesitamos avanzar en ese proceso de aceptación.

Y llegado a este punto,  ¿Cómo avanzo en el proceso de aceptación? ¿Cómo integro esto para acompañar desde la aceptación propia y mutua?

A continuación te comparto una serie de ideas que pueden serte útiles:

  1. Observar aquellas partes tuyas que más cuesta ver, con que emociones te cuesta más identificarte y observar que juicios traen consigo.
  2. Observar que aspectos de las otras personas te cuesta más aceptar y acompañar, esto mantiene relación con lo que más te cuesta aceptar de ti misma/o y con las ideas preconcebidas de «lo que debería ser».
  3. Más allá de sentir culpa, no te presiones demasiado o te ancles en la exigencia del «no lo estoy haciendo bien» a lo largo del proceso, esto no permitirá avanzar en el mismo y no es justo para ti. Te recomiendo ir dando pasos, estar abierta/o a verlo ya implica cambios en ti y en las personas que acompañas.
  4. Busca acompañamiento en el proceso, hacer el proceso sola/o es más complejo y no llegamos al mismo punto porque necesitamos la mirada externa para darnos cuenta y hacer los cambios que deseamos.

Concluyendo, quiero que te quedes con varias ideas de este artículo:

  1. La aceptación en un proceso, más allá del saber que es importante necesita ser revisada e integrada en nosotras/os mismas/os.
  2. La culpa es parte del darnos cuenta de ese proceso. Podemos utilizarla para aceptarnos de una manera más amplia, con todo lo que traemos incluyendo lo que no nos gusta.
  3. Tras darnos cuenta necesitamos dar pasos en el proceso de aceptación.
  4. Para que un proceso de aceptación sea transitado e integrado necesitamos el acompañamiento. Si quieres que te acompañe, conoce y solicita tu sesión desde el enlace: https://cuerpoemociones.com/servicios/sesionprofesional/

Deseando este artículo te sea útil.

Un saludo, Carmen Pérez.

 

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