Relaciones libres y de cuidado

Hablamos y fantaseamos con relaciones libres y además, es frecuente incluir nuestras relaciones sexoafectivas en este deseo de libertad buscando nuevas maneras de relacionarnos poliamorosas. En este artículo no solo hablaré de relaciones sexo afectivas pero sí considero que nos sirve para ubicarlo ya que, se  habla mucho de nuevas formas de relacionarnos en lo sexoafectivo como símbolo para crear relaciones libres. 

Hoy me gustaría hablar de este tema desde la perspectiva más íntima y emocional poniendo delante varias cuestiones:

¿Qué permite que una relación sea más o menos libre? ¿Qué diferencia hay entre querer ser libre, sentirnos libres y ser o vivir desde esa libertad que deseamos?

El deseo de libertad es algo soñado y a la vez implica una gran responsabilidad de la que muchas veces no somos conscientes. No voy a sermonearte con «tu libertad acaba donde empieza la del otrx», todo lo contrario, puedes coger toda esa libertad que deseas pero si no la sabes gestionar, si no la sabes manejar y consensuar contigo también produce vacío, desazón, miedo… Sí, la libertad no exime todas estas sensaciones  que sentimos cuando nos vemos apretadxs, oprimidxs o limitadxs sino que las expone y nos las muestra para que elijamos transitarlas o no y para que decidamos que libertad queremos asumir. 

¿A qué me refiero con esto? ¿Qué quiero decir? Que no solo el deseo de libertad es suficiente para dar pasos en los cuidados a unx mismx y en las relaciones. Por esto, a veces nos encontramos o vemos personas que funcionan aparentemente libres eligiendo incluso otros modelos de relación más abiertos y expansivos pero vemos esa contrariedad, cuando nos acercamos y tenemos encuentros más íntimos percibimos esas dinámicas de manipulación y de poder instauradas que en ocasiones nos sorprenden o podemos llegar a creer ciegamente bajo el lema de «soy un alma libre».  

¿Y estas dinámicas significan que esa persona no es libre, exime su deseo? Para mí no lo exime, el deseo de libertad está y por supuesto siento que ese deseo se va transitando y materializando conforme damos pasos que nos permiten relacionarnos con nosotrxs mismxs y con lxs demás desde ese lugar más libre deseado. Lo que no podemos decir es que ese deseo encaje con lo sentido, hay una contrariedad entre lo que pienso que soy, lo que me gustaría ser o en el punto en el que me gustaría estar y lo que en realidad soy o el punto en el que me encuentro. De nuevo, esto no va de juzgar simplemente de plantearnos si esa libertad que deseo está en mí, de que maneras y como deseo seguir transitándola. ¿Para qué? Para integrarla y hacerla presente tanto en mí como en las relaciones libres que deseo cocrear.

Dicho esto, tras poner delante la importancia y simbolismo de la libertad, me gustaría compartirte desde la perspectiva emocional

¿Qué aspectos necesita tener una relación para ser libre?

Autocuidado, sentirnos haciendo, eligiendo y sintiendo lo que necesitamos en cada momento. Es vital escuchar, atender y entender lo que necesitamos ya que, sin el autocuidado es más fácil que haya espacio a la manipulación y dinámicas de poder, que acabes decidiendo en lo que quiere o necesita la otra persona u otras personas constantemente.

Autoconfianza, confiar en que tu elección o decisión te está sirviendo, esto no es lo mismo que convencerte. Confiar implica tener presente riesgo y asumirlos, convencernos implica saber que estamos en constante riesgo y mantenernos, desprotegernos por miedo. A veces la confianza aparece de una manera intuitiva, optar por esa opción es confiar en ti. 

Confianza y disponibilidad en la relación, sentir que hay un deseo por ambas parte de querer estar y saber que hay disponibilidad para apoyarse, acompañarse y facilitar lo que se necesite en cualquier momento. Esto no implica exigencia o «tener que estar en todo momento»porque no es real que podamos estar y no tendría sentido desde la perspectiva de las relaciones libres. Hablamos de tener claridad en lo que ofrece la relación, ser consciente y tener presente que hay esa confianza y disponibilidad que permite que nos mantengamos. Esto es diferente a lo que deseamos porque la otra parte puede no estar dispuesta a ofrecerlo, se trata de ver si esa confianza y disponibilidad existe, si nos sirve para quedarnos o incluso si nos invita a irnos y decidimos esto último. Esto es libertad: La posibilidad y oportunidad de elegir. 

La aceptación y el permiso para ser.  Que exista la posibilidad de estar o ser desde la autenticidad, que hay apoyo mutuo ennla emocion que estemos sintiendo y que este permiso también esté presente en el conflicto. De nuevo, al hablar de relaciones libres en ningún momento hablamos de que este permiso no sea respetuoso, vulnere la libertad compartida o acabe «echando mierda» de lo que sentimos a la otra parte sino de dar espacio en el vinculo para estar y sostenernos en lo que estemos. 

Si todo esto que te propongo te resulta complicado, puedo acompañarte en este proceso. Si quieres recorrer este camino hacia la libertad y el cuidado, propio y mutuo, entra en el enlace y solicita tu sesión de descubrimiento online gratuita: https://cuerpoemociones.com/servicios/reconectarte/

Para finalizar quiero poner delante la importancia de llevar estos aspectos emocionales a cualquier modelo relacional ya que, son los que emocionalmente permiten sostenernos y sentirnos conectadxs con lo que estamos eligiendo ofreciéndonos la libertad de estar eligiendo lo que sentimos.

Un saludo, Carmen Pérez

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