Entender el autocuidado profesional

Hace unas semanas, en una sesión del curso de acompañamiento consciente online, revisamos el autocuidado en nuestro día a día profesional y una de las participantes comentó algo que es frecuente: «sé lo que es el autocuidado pero no sabía cómo hacerlo, con lo que nos comentas me queda claro». Y así es, esta es la razón principal por la que facilito este tipo de formación: Yo sé que los conceptos los conocemos pero a la hora de ponerlos en práctica y de afrontar esa serie de «barreras mentales» que los boicotean es más complicado y esto, no depende de la trayectoria formativa que tengas y en ,muchos casos, ni siquiera depende de la experiencia profesional porque podemos estar luchando con hacer las cosas de otra manera para cuidarnos y sin conseguirlo, dándonos cuenta de que volvemos a «caer» en los mismo, toda nuestra vida profesional o gran parte de ella.

Así que hoy quiero hablarte de autocuidado profesional, de cómo entender e integrar este concepto para que puedas utilizarlo cuando necesitas y para que te acompañe en tu día a día profesional. 

Entender el autocuidado, nos han transmitido el concepto y mentalmente lo entendemos. Voy a hacerte un breve resumen por si te resulta muy abstracto. El autocuidado profesional implica la atención a las necesidades emocionales, corporales, sociales y ambientales en el propio espacio de trabajo. El autocuidado profesional permite que desarrollemos nuestro día a día profesional de una manera más agradable y que prevengamos el burnout o síndrome de «estar quemado». Ademas, voy a ampliar esta definición para decirte que el autocuidado profesional permite mejorar la atención y acompañamiento que ofrecemos a las personas en nuestra realidad profesional.

Bueno, hasta aquí la definición mental de autocuidado profesional, ahora ya sabes que significa y es posible que surja algunas de las siguientes frases en la cabeza: «Buah, con todo lo que hago en el trabajo, yo no puedo pararme a esto» «¿Y cómo se hace esto cuando estás atendiendo a las personas?» «Yo ya lo he intentado y vuelvo a lo mismo» «Venga, va, yo puedo, pero al final acabo haciéndolo solo 2 días o viéndolo con exigencia como una tarea más que tengo que hacer». 

Todas estas frases mentales son reales, algunas mías. Tal vez te resuenen más unas que otras u otras similares pero lo que las une es el hecho de que el concepto se entienda no significa que podamos ponerlo en práctica y mucho menos, integrarlo en nuestro día a día. Y llegado este punto quiero hablarte del entendimiento emocional del autocuidado.

Entendimiento emocional del autocuidado implica revisar y atender cada una de estas áreas en tu día a día profesional. ¿Qué significa esto? Que para acoger el autocuidado como parte de tu día a día profesional necesitas revisar los cuidados a nivel emocional, físico y corporal, social y ambiental. Revisar esto, ver cómo te cuidas o no en cada área y cómo cada parte está ubicada de una manera u otra en el trabajo permite que conscientemente elijas que cambios vas a hacer, a qué te puedes y quieres comprometer en relación a tus cuidado profesionales. El el curso y en las sesiones profesionales que ofrezco revisamos estas áreas y vemos cómo hacer los cambios que necesitas y quieres.

¿Qué de diferente hay al hacer esta revisión sol@s? Que nos encontramos con fantasías como que el autocuidado no implica dejar de atender a las personas que acompañas ni poner más distancia en el acompañamiento. Que al incorporar los autocuidados podemos generar expansión y contracción de los mismos en el vínculo ya que, nos encontraremos con cambios y esto puede generarnos dudas y que, son sostenibles en el tiempo cuando tenemos claro porqué hemos sostenido el descuidado, cuando nos damos cuenta de nuestra manera de relacionarnos con nosotr@s mism@s dejando de lado la culpa y sabemos conscientemente que queremos incorporar nuestra maneras de esta.  Y aquí es cuando pasamos a la integración del autocuidado.

Integración del concepto. Integrar el autocuidado en nuestro día a día supone un recorrido, que durante unos meses estemos observando, acogiendo y atendiendo las formas de cuidarnos que queremos para nuestro día a día profesional. Obviamente, nuestro cuidado y atención no va a ser la misma que cuando estamos en nuestro tiempo libre sin la obligación o responsabilidad de atender a nadie. No queremos que sean los mismos pero sí que nuestra jornada laboral sea vivida desde el cuidado, tratando de estar y disfrutar del proceso y que al acabar el día, la semana o el mes, podemos tener algo de energía para osotr@s mism@s y para nuestras vidas.

Así que el hecho de estar atendiendo que aspectos quiero y puedo cuidar, darnos el permiso a expresarnos, resolver conflictos atascados en nuestro día a día profesional, revisar la exigencia, culpa… (nuestra manera de tratarnos) e ir creando esos cambios conscientemente (no solo mentalmente sino que los podamos sentir y vivir cómodamente) es lo que va a permitir que llegado un tiempo esta escucha, atención y acción se integre y nos acompañe en nuestro día a día profesional.

Si quieres que lo revisemos junt@s, solicita tu sesión: https://cuerpoemociones.com/servicios/sesionprofesional/

Espero que este artículo te sea útil.

Un saludo, Carmen Pérez

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