La no transparencia y el silencio en la comunicción para proteger y/o no crear conflictos.

Buenos días, hoy quiero hablarte de esta manera de vincularse tan extendida en nuestra sociedad. La no transparencia, el no decir lo que está pasando y aún menos expresar lo que sentimos, está muy extendido socialmente. Siento que nuestra historia política y social de silencia avala esta decisión para nuestra relaciones laborales y vínculos sociales como «buena opción». Hemos heredado esta idea de que «el silencio nos protege» y eso hace que elegimos este estilo de comunicación que por momentos es difuso pero sí hay algo de real en esta herencia: lo que no se dice, no existe y por tanto, jamas se podrá decir que tú piensas o sientes eso.

Sin embargo, la comunicación no es solo lo que se dice sino también lo que no se dice (los gestos, miradas, posturas…y demás señales de la comunicación no verbal) también se reflejan lo que pensamos incluso aunque queramos ocultarlo y ademas, cuando no hay transparencia se puede observar que no hay conexión entre lo que decimos, pensamos y sentimos, como si algo no quedase claro o no acabase de «cuadrar».

Hoy quiero hablarte de este estilo de comunicación desde las dos perspectivas, quien lo utiliza y quien recibe, para contarte cómo afecta a cada parte, que se mueve en cada una de ellas y por supuesto, cómo hacer con esto para crear relaciones de cuidado. La no transparencia genera relaciones de poder verticales ya que, la información es poder y si una parte no la sale, no conoce, no partimos del mismo punto en el vínculo.

Para explicarte la vivencia de ambas partes en la relación de no transparencia y hacerte propuestas voy a utilizar una situación ejemplificadora: Imagina que el director del centro en el que trabajas decide ampliar el equipo e incluir una persona nueva pero no comunica nada a las personas del equipo o a parte del mismo.  Imagina que además, esta persona es conocida por el centro porque hace un tiempo hizo prácticas, se formó allí… y aún así, decide no comunicar nada.

 

¿Hay algo «malo» en ampliar el equipo de trabajo? ¿Hay algo «de malo» en que la persona que dirige el proyecto elija quien es la persona que quiere contratar considerando que es la que mejor reúne el perfil y puede aportar al proyecto en ese momento? Yo diría que no pero sin embargo, cuando se hace desde el silencio se puede invitar a preguntárselo incluso a pensar que hay algo más detrás.

En la situación anteriormente descrita podemos ver claramente ambos roles. En primer lugar, el director, quien silencia. Es posible que no sienta que tenga que decir nada, es posible que sienta miedo a la respuesta de parte del equipo o de alguna persona concreta porque puede sentirse suplantada profesionalmente… o cualquier otro argumento que decida proceder así en su vida profesional y/o personal. Si te suena este rol te invito a preguntarte ¿Qué tipo de relación quieres crear en tu vida profesional y/o personal? No existe una obligatoriedad de ser transparente, cada cual elige desde donde quiere vincularse y decide exponerse más o menos ateniendo a su estilo de vida, la persona que se encuentra…

Lo que sí es importante plantearnos es que sí queremos crear relaciones de confianza necesitamos se transparentes y comunicar porque la confianza no se crea por arte de magia. Puedes elegir tu posición de líder del proyecto y elegir en este caso quienes forman parte del proyecto o puedes elegir contrastarlo con las personas del equipo, ambas opciones son válidas pero no definirlas, no ser transparente con tu posición y decidir no acoger esa responsabilidad  de elegir y tomar tu decisión impide el entendimiento y la comodidad. El miedo a definirnos y expresar lo que somos, que la otra parte puede elegir o no mantenerse, está atravesando este posicionamiento.

Y por otra parte, la persona o personas que formaban parte del equipo. Quien recibe esta no transparencia puede sentir desconfianza y por tanto, puede tender a protegerse (dejar de comunicar o expresar cuestiones relacionadas con el trabajo o entrar en otras dinámicas de no ofrecer transparencia) y esto afectará a la relación profesional y por tanto, al funcionamiento del proyecto. En este caso, si te suena esta posición, quiero invitarte a ver la relación desde fuera y coger esta información de no transparencia para entender mejor que permite y no la relación. Te hago esta invitación porque desde dentro ppodemos tener a enfocar la relación en la no transparencia y esta visión parcializada puede bloquear e impedir generar cambios en la comunicación. Te invito a ver las relaciones como algo flexible y cambiante que depende de darnos cuenta de lo que está sucediendo e ir eligiendo en qué lugar queremos estar, cuanto elegimos exponernos o no, atendiendo a lo  que ofrece la relación, desde esa aceptación sin cargar con la relación en sí.

 

Si te sientes en alguna de estas posiciones en tus relaciones sociales, puedo acompañarte. Solicita tu sesión de descubrimiento y te cuento cómo puedo acompañar desde el Proceso REConectarte: https://cuerpoemociones.com/servicios/reconectarte/

Un saludo, Carmen Pérez

 

 

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